Comunicados de la Alta Comisionada

Honduras: Es necesario asegurar que las personas puedan votar sin miedo ni coerción – Bachelet

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Honduras: Es necesario asegurar que las personas puedan votar sin miedo ni coerción – Bachelet

Ginebra (23 de noviembre de 2021) – La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, expresó este martes su profunda preocupación sobre la violencia política en Honduras, que ya se ha cobrado 29 vidas, y llamó a las autoridades a asegurar un ambiente propicio para celebrar elecciones pacíficas, transparentes y genuinas.

Honduras celebrará elecciones locales, generales y presidenciales este domingo 28 de noviembre en un contexto muy tenso y polarizado, en el que han sido documentados ataques graves y otras formas de violencia.

Desde la convocatoria a las elecciones primarias en septiembre de 2020 hasta el momento, OACNUDH en Honduras ha registrado 63 casos de violencia política, incluyendo 29 asesinatos, 14 ataques, 12 agresiones, así como siete casos de amenazas y un secuestro.

“Estoy profundamente preocupada por lo que estamos observando en Honduras. Las elecciones todavía no se han celebrado, pero la violencia política ya ha alcanzado niveles inquietantes. Condeno todos los actos de violencia y llamo a los actores involucrados a compartir sus opiniones y preocupaciones de manera pacífica. La violencia no es, y nunca debería ser, la respuesta”, dijo Bachelet.

Algunos actores políticos también han utilizado ampliamente el discurso de odio como herramienta política, incluyendo contra personas que defienden los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, conduciendo, en algunos casos, a la discriminación y la violencia. “El discurso de odio no tiene lugar en una democracia”, añadió.

La Alta Comisionada llamó a la realización de investigaciones rápidas, exhaustivas, imparciales y efectivas de todos los actos de violencia política, con el fin de que las personas responsables rindan cuentas.

La Alta Comisionada también mostró su preocupación sobre la restricción del espacio cívico en el país, donde integrantes de la sociedad civil y defensores y defensoras de derechos humanos son regularmente acosados, perseguidos y atacados. Desde el comienzo del año hasta la fecha, la Oficina en Honduras ha registrado 240 ataques en contra de personas defensoras de derechos humanos y periodistas.

Bachelet destacó el rol crucial de los defensores y las defensoras de derechos humanos en una democracia y subrayó sus preocupaciones sobre las recientes reformas legales que incrementan el riesgo de restringir el derecho a la protesta pacífica y podrían empeorar la situación.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos destacó la importancia de que todos los actores involucrados en el proceso electoral adopten medidas para evitar la repetición de los hechos de 2017, cuando su oficina documentó graves violaciones de derechos humanos en el contexto de las protestas post-electorales.

La Alta Comisionada también urgió a las autoridades a asegurar que las hondureñas y los hondureños puedan ejercer su derecho a la participación política sin miedo ni discriminación.

“Las personas en Honduras tienen derecho a votar en paz y a elegir a sus representantes sin sentirse inseguras, coaccionadas o con miedo. Cuento con que todos los actores involucrados se comprometan con ello,” dijo Bachelet.

Su Oficina en Honduras continuará apoyando a todos los actores involucrados en la defensa de los derechos humanos en el país.

FIN

 

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Marta Hurtado – + 41 22 917 9466 / marta.hurtadogomez@un.org o

Rupert Colville + 41 22 917 9767 / rupert.colville@un.org o

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Comunicados de la Alta Comisionada

Bachelet alarmada por los intentos de socavar las instituciones nacionales de derechos humanos en América Latina y el Caribe

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Bachelet alarmada por los intentos de socavar las instituciones nacionales de derechos humanos en América Latina y el Caribe

GINEBRA (6 de mayo de 2021) – La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, dio la voz de alarma el jueves por el creciente número de amenazas, ataques e intentos de socavar y deslegitimar las instituciones nacionales de derechos humanos (INDH) independientes en América Latina y el Caribe, por parte de gobiernos y otras personas en posiciones de poder.

En los últimos dos años, la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos ha recibido un número creciente de denuncias de INDH (Defensorías del Pueblo, Procuradurías para la Defensa de los Derechos Humanos, Oficinas del Ombudsperson) de la región, que han sido acosadas y amenazadas por gobiernos, parlamentarios, funcionarios, grupos de autodefensa y otros, simplemente por hacer su labor y cumplir con su mandato.

Los incidentes reportados incluyen amenazas o acoso contra las instituciones o su personal en Bolivia, Chile y El Salvador; ataques contra la sede y el personal de la INDH en Haití; e intentos de destitución del director de la organización en Guatemala y en México a nivel estatal. Además, preocupan las declaraciones públicas que desacreditan la labor de la institución en Ecuador y Uruguay; así como el levantamiento de la inmunidad del personal de la INDH y los recortes presupuestarios en Perú.

También nos inquieta que durante una década no se haya nombrado al Defensor del Pueblo en Argentina.

“El hecho de que hayamos recibido quejas de instituciones de casi una docena de países de la región es testimonio de la tendencia y la magnitud del problema”, declaró Bachelet.

“La labor de las instituciones nacionales de derechos humanos independientes es crucial para cualquier sociedad. Sin embargo, sólo pueden cumplir su mandato de proteger y promover los derechos humanos si son capaces de operar sin interferencias indebidas de gobiernos y otros, y son capaces de mantener su independencia. De lo contrario, perderán su credibilidad y legitimidad a los ojos de las personas a las que deben servir”, agregó.

“Permítanme ser muy clara: estas instituciones, que trabajan estrechamente con mi Oficina y con los mecanismos de derechos humanos de la ONU, no deben enfrentarse a ninguna forma de abuso o interferencia, y especialmente, presión política. Insto a los gobiernos de toda la región a que cumplan con sus responsabilidades y respeten y protejan la independencia de las INDH”, subrayó la Jefa de ONU Derechos Humanos.

Estas responsabilidades están consagradas en los Principios de París, un conjunto de normas internacionales mínimas para que las INDH sean eficaces y creíbles, adoptados por la Asamblea General de la ONU en 1993. Estos Principios establecen que las INDH deben defender las normas internacionales de derechos humanos de forma imparcial e independiente.

La Alta Comisionada reconoció que las INDH pueden suponer un reto para los gobiernos porque, según sus mandatos, tienen el deber de poner de manifiesto las lagunas en la protección de los derechos humanos. Sin embargo, subrayó que los gobiernos pueden beneficiarse de sus evaluaciones independientes para ayudar a resolver los problemas de derechos humanos, un papel que cualquier sociedad democrática debería ensalzar.

Bachelet llamó a las autoridades respectivas para que establezcan investigaciones rápidas, exhaustivas, independientes y eficaces de todos y cada uno de los presuntos ataques, actos de represalia, amenazas o intimidaciones contra estas instituciones.

Asimismo, subrayó que, en el contexto actual de la pandemia, las INDH desempeñan un rol aún más esencial, ya que tienen el deber adicional de garantizar un enfoque basado en los derechos humanos en la respuesta a la COVID-19.

Para ver el video de la Alta Comisionada, por favor haga clic aquí: https://vimeo.com/545554264

FIN

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Día Internacional del Migrante Mensaje en vídeo de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet

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Día Internacional del Migrante Mensaje en vídeo de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet

18 de diciembre de 2020

 

Durante miles de años hemos estado en movimiento. Nos hemos trasladado en búsqueda de un sueño, un amor o una vida mejor. Para ir a la escuela y al trabajo o para sentirnos seguros. En consecuencia, hemos tendido puentes entre los pueblos y las culturas, y nuestras vidas se han enriquecido mutuamente en los hogares, antiguos y nuevos, que hemos habitado.

Sin embargo, con frecuencia oímos y leemos palabras hirientes que dan a entender que las personas migrantes no pertenecen al lugar donde viven o que no tienen sitio ni derechos entre nosotros. Estas palabras deshumanizan y convierten a personas que son como tal como tu y como yo en “el otro”.

Estas palabras pueden doler.

Los discursos nocivos acarrean grandes consecuencias para las personas migrantes, las comunidades que los acogen y quienes defienden sus derechos.

Nos perjudican a todos. La COVID-19 nos ha demostrado que excluir y discriminar a grupos de personas nos hace a todos más débiles. 

Para construir sociedades más resilientes que puedan soportar todo tipo de impactos, debemos actuar con una mayor solidaridad.

En lugar de utilizar el lenguaje del miedo y la exclusión, es hora de acoger a las personas en nuestras comunidades y volver a imaginar nuestro futuro colectivo.

Súmate a nosotros para reformular estos discursos.

Necesitamos historias que muestren que nuestros valores comunes son más fuertes que lo que nos divide.

Historias que nos inspiren y nos conecten los unos con los otros, en lugar de separarnos aún más.

Historias que describan una imagen esperanzadora de nuestro futuro común. 

Historias contadas por las propias personas migrantes.

Sé que con frecuencia resulta difícil ser optimista, en particular a raíz de las dificultades y la confusión provocadas por la COVID-19.
Pero yo soy optimista, porque sé que las crisis también pueden traer consigo una transformación.

Estoy convencida de que podemos hacer un cambio para mejorar mientras avanzamos hacia el futuro que queremos.

Si trabajamos juntos. Si nuestra labor incluye a todos y todas. Si se basa en nuestros derechos humanos.  

!Únete a nosotros en la defensa de las personas migrantes y de sus derechos!

Comunicados de la Alta Comisionada

Día Internacional de los Pueblos Indígenas Mensaje de Michelle Bachelet, Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas 9 de agosto de 2020

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Día Internacional de los Pueblos Indígenas Mensaje de Michelle Bachelet, Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas 9 de agosto de 2020

El COVID 19 representa una amenaza crítica para los pueblos indígenas, en una época donde también luchan contra afectaciones ambientales producidas por el ser humano además de depredación económica.

En casi la totalidad los 90 países donde se encuentran estos pueblos, frecuentemente en lugares remotos, muchas comunidades indígenas tienen un acceso inadecuado a servicios de salud, agua potable y saneamiento básico. Su estilo de vida comunitario puede incrementar la probabilidad de contagio aunque  en todo el mundo hemos visto ejemplos inspiradores de cómo las comunidades indígenas han tomado medidas basadas en su fuerte organización interna para limitar la propagación del virus y reducir sus impactos. Aquellos que viven en áreas urbanas sufren usualmente de pobreza multidimensional y estas afectaciones se agravan por la severa discriminación – incluyendo en el contexto de acceso a la salud.

Hasta la fecha en las Américas, más de 70,000 personas indígenas has sido contagiados por el COVID-19. Entre estos se incluyen al menos 23,000 miembros de 190 pueblos indígenas en la cuenca del Amazonas. Más de 1,000 muertes se han registrado incluyendo varios adultos mayores que guardan un profundo conocimiento de tradiciones ancestrales. Los fallecimientos incluyen la trágica defunción del Jefe Aritana del pueblo Yawalapiti esta semana en Brasil.

En esta vasta región que se expande por Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y la Guyana Francesa, 420 o más pueblos indígenas viven en tierras que están siendo  dañados y contaminados de manera incrementada por la minería ilegal, la explotación forestal, la agricultura de tala y quema. A pesar de regulaciones que restringen el movimiento y actividades económicas, muchas de estas actividades económicas ilegales han continuado en los meses recientes, junto con los movimientos de los misioneros religiosos que también exponen a las comunidades a un alto riesgo de infección.

Los pueblos indígenas que viven en aislamiento voluntario de las sociedades modernas – o que se encuentran en las etapas iniciales de contacto – pueden tener una inmunidad particularmente baja a la infección viral, lo que crea riesgos especialmente agudos. Las comunidades y pueblos que han sido expulsados de sus tierras también son muy vulnerables, particularmente los que viven en territorios transfronterizos.

En junio mi Oficina publicó una Nota de Orientación sobre los derechos humanos de los pueblos indígenas en el contexto del COVID-19. Este documento destaca prácticas prometedoras adoptadas por varios países – muchas en consulta cercana a los pueblos indígenas – y enfatiza recomendaciones prácticas con impactos inmediatos y a largo plazo en la salud.

En general, la pandemia hace evidente la importancia de garantizar que los pueblos indígenas puedan ejercer sus derechos de autonomía y de autodeterminación. Ellos siempre deben ser consultados, y deben poder participar en la formulación e implementación de políticas públicas que les afecten, por medio de sus entidades representativas, líderes y autoridades tradicionales.

Se trata de salvar vidas y proteger las preciosas redes de cultura, lenguaje y conocimiento tradicional que nos conecta con nuestras raíces profundas de la humanidad.

En este día internacional de los pueblos indígenas, mi Oficina se compromete a trabajar con pueblos indígenas, la OMS, los Equipos de País de Naciones Unidas, los mecanismos de derechos humanos, y los Estados, para ayudar a apoyar una mejor protección de sus derechos humanos fundamentales.

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COVID-19: Bachelet insta a los Estados a tomar medidas adicionales para incluir a las personas con discapacidad

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COVID-19: Bachelet insta a los Estados a tomar medidas adicionales para incluir a las personas con discapacidad

GINEBRA (30 de abril de 2020) – Se necesitan medidas específicas para abordar los riesgos desproporcionados que enfrentan las personas con discapacidad durante la pandemia de COVID-19, lo que lleva a la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a publicar una guía para los Estados y otras partes interesadas sobre la COVID-19 y los derechos humanos de las personas con discapacidad.

“Las personas con discapacidad no solo enfrentan mayores riesgos por la COVID-19, sino que también se ven desproporcionadamente afectadas por las medidas de respuesta, incluyendo la cuarentena. Para abordar este doble riesgo, debemos involucrar a las personas con discapacidad en la respuesta contra la COVID-19 y adaptar los planes para abordar sus necesidades”, dijo la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

“Las personas con discapacidades están en peligro en sus propios hogares, donde el acceso al apoyo y los servicios diarios pueden verse limitados debido a la cuarentena, y algunos pueden sufrir mucho por estar aislados o confinados. Estos no son problemas irresolubles, pero requieren pasos específicos que se deben tomar o excepciones que se deben hacer para evitar daños mayores.

“Las personas con discapacidad enfrentan amenazas aún mayores dentro de instituciones, ya que estos centros de atención han registrado altas tasas de mortalidad por la COVID-19 y han surgido terribles informes de negligencia durante la pandemia. Ahora es el momento de apoyar los acuerdos basados ​​en la comunidad, siempre que sea posible «.

Hacer que la información sobre la COVID-19 esté disponible en formatos accesibles para personas con discapacidad es vital, al igual que garantizar la accesibilidad a la educación en línea, agregó Bachelet.

La Alta Comisionada también expresó su preocupación por la discriminación y el estigma contra las personas con discapacidad durante la pandemia de la COVID-19.

«Me han inquietado profundamente los informes de que la vida de las personas con discapacidad puede tener un peso diferente al de otras personas durante esta pandemia», dijo. «Las decisiones médicas deben basarse en evaluaciones clínicas individualizadas y necesidades médicas, y no en la edad u otras características como la discapacidad».

La guía publicada por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos identifica las principales preocupaciones y establece acciones clave en el contexto de la pandemia.

La guía tiene como objetivo concienciar sobre el impacto de la pandemia en las personas con discapacidad y sus derechos; llamar la atención sobre algunas prácticas prometedoras que ya se están llevando a cabo en todo el mundo; identificar acciones clave para los Estados y otras partes interesadas; y proporcionar recursos para seguir aprendiendo sobre cómo garantizar respuestas contra la COVID-19 basadas en los derechos, incluyendo a las personas con discapacidad.

FIN

A medida que se desarrolla la crisis de la COVID-19, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU está emitiendo una gama de productos para medio de comunicación y guías sobre las muchas dimensiones de derechos humanos de la pandemia. Estos se pueden encontrar en nuestra página web dedicada a la COVID-19.